Funciones ejecutivas


Las funciones ejecutivas son las habilidades cognitivas necesarias para controlar y regular nuestros pensamientos, emociones y acciones. Son una colección de procesos mentales que te permiten controlar tu atención, pensamientos y acciones. Te ayudan a manejar el estrés, organizarte, enfrentar desafíos y resolver problemas.

Las habilidades de la función ejecutiva son de importancia crítica para el desarrollo. El funcionamiento ejecutivo deficiente es característico de una serie de trastornos como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, problemas de conducta, dificultades de aprendizaje, autismo y depresión. 

Niños y adultos con problemas de aprendizaje y atención, incluidos los problemas de aprendizaje y el TDAH a menudo luchan profundamente con muchas de estas habilidades que la mayoría de nosotros damos por sentado. 

Para comprender y apoyar mejor a tus hijos cuando carecen de ciertas habilidades ejecutivas, es útil conocer las funciones cerebrales subyacentes que se complican al crear tales desafíos.

Las funciones ejecutivas se pueden dividir en tres categorías amplias de habilidades:

  • Autocontrol: la capacidad de resistirse a hacer algo tentador para hacer lo correcto. Esta habilidad ayuda a los niños a prestar atención, actuar de manera menos impulsiva y mantenerse concentrados en su trabajo.
  • Memoria de trabajo: la capacidad de tener en cuenta la información donde se puede manipular. Esta habilidad es necesaria para realizar tareas cognitivas, como relacionar temas entre sí, realizar cálculos mentales y decidir qué debe hacerse en orden de prioridad.
  • Flexibilidad cognitiva: implica un pensamiento creativo y ajustes flexibles para cambiar las solicitudes. Esta habilidad ayuda a los niños a usar su imaginación y creatividad para resolver problemas.


Si tu hijo o hija tiene dificultades con las funciones ejecutivas, puede mostrar ciertos comportamientos en el hogar y en la escuela. Es posible que no los reconozcas como signos problemáticos del funcionamiento ejecutivo.

En parte, esto se debe a que las habilidades ejecutivas se desarrollan a lo largo del tiempo y a diferentes velocidades. Por lo tanto, en los niños pequeños, en particular, puede ser difícil identificar dónde hay problemas duraderos. Y a veces, los comportamientos pueden ser comunes para el grupo de edad de un niño.

Señales de problemas de la función ejecutiva a lo largo de las etapas escolares

  • Tiene problemas para seguir instrucciones y con frecuencia se olvida de qué hacer.
  • Tiene rabietas frecuentes sobre cosas que parecen bastante menores y manejables.
  • Actúa agresivamente en lugar de expresar sentimientos y frustraciones.
  • No puede dominar tareas simples en el aula como encontrar cosas en un cubículo o empacar al final del día.
  • Con frecuencia levanta la mano pero no recuerda la respuesta cuando se le llama.
  • Con frecuencia da respuestas no relacionadas a preguntas durante el tiempo de grupo.
  • Inicia una tarea y se distrae, luego nunca termina la tarea original.
  • A menudo combina tareas y no trae a casa los libros y folletos necesarios para completar el trabajo.
  • Duda en hacer planes para después de la escuela y en lugar de eso simplemente sigue lo que hacen los otros niños.
  • Tiene dificultades para comenzar una tarea grande y se enfoca primero en los detalles menos importantes.
  • Tiene problemas para terminar las pruebas de respuesta corta en el tiempo asignado.
  • Pierde la noción del tiempo y, a menudo, sigue estando "en medio de algo".
  • No ha completado ninguna de las solicitudes de trabajo que han estado sentadas en su escritorio durante un mes.
  • Tiene problemas para trabajar en grupos y se queja de que los otros niños no están trabajando con ella.
  • Le resulta difícil incorporar la retroalimentación en el trabajo o en una actividad.
  • Tiende a ser impulsivo y se involucra en conductas de riesgo.

Nota Importante

La información descrita en esta página es una descripción general de este tema y sus síntomas, sin embargo, su manifestación real es distinta para cada persona. Si consideras que tú o alguien que conoces posee alguna o varias características mencionadas, te recomendamos siempre acudir y consultar con un profesional de la salud mental.

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