Déficit de atención


El déficit de atención es un término utilizado para una de las presentaciones del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. El TDAH es un trastorno neurológico que causa una variedad de problemas de conducta, como dificultad para seguir instrucciones, enfocarse en el trabajo escolar, mantenerse al día con las tareas, seguir instrucciones, completar tareas e interacciones sociales.

También puede implicar hiperactividad con problemas de comportamiento. Además, los estudiantes con déficit de atención pueden tener problemas de aprendizaje y con frecuencia corren el riesgo de tener problemas disciplinarios repetidos en las escuelas.

Los adultos con déficit de atención pueden tener problemas para administrar el tiempo, organizarse, establecer metas y mantener un trabajo. También pueden tener problemas con las relaciones, la autoestima y la adicción.

El déficit de atención no se manifiesta de la misma manera que lo hace el TDAH predominantemente tipo hiperactivo-impulsivo. Los niños con déficit de atención generalmente no son disruptivos en la escuela. Incluso pueden sentarse en clase en silencio, pero eso no significa que su trastorno no sea un problema y que no estén luchando por concentrarse.

Estos niños sin el componente de hiperactividad pueden parecer aburridos o desinteresados en las actividades del aula. Pueden ser propensos a soñar despiertos o al olvido, trabajar a un ritmo lento y entregar un trabajo incompleto.

Sus tareas pueden parecer desorganizadas, así como sus escritorios y casilleros. Pueden perder materiales en la escuela y en casa o extraviar el trabajo escolar y no entregar las tareas. Esto puede frustrar a los maestros, a los padres y hacer que el niño obtenga calificaciones bajas en la clase.

¿Cuáles son los síntomas?

  • Dificultad para mantener la atención en el trabajo o el juego
  • No prestar mucha atención a los detalles, cometer errores por descuido en el trabajo, la escuela u otras tareas
  • Problemas para organizar tareas o actividades
  • Fácil distracción con estímulos externos
  • Dificultad para seguir instrucciones
  • Olvidar fácilmente llevar a cabo tareas de rutina
  • Suspender o evitar tareas que requieren atención continua
  • Perder los materiales necesarios para completar tareas o actividades
  • Parecer no estar escuchando incluso cuando se le habla directamente

Nota Importante

La información descrita en esta página es una descripción general de este tema y sus síntomas, sin embargo, su manifestación real es distinta para cada persona. Si consideras que tú o alguien que conoces posee alguna o varias características mencionadas, te recomendamos siempre acudir y consultar con un profesional de la salud mental.

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