Adolescencia


La adolescencia es la etapa entre la infancia y la edad adulta, entre los 12 y los 18 años aproximadamente, que está marcado por el crecimiento y el cambio, y el desarrollo físico y emocional. Los cambios físicos y mentales son predecibles, pero eso no hace que este grupo de edad sea más fácil de entender y comunicarse.


La adolescencia es un período crucial para desarrollar y mantener hábitos sociales y emocionales importantes para el bienestar mental. Estos incluyen adoptar patrones de sueño saludables; haciendo ejercicio regularmente desarrollar habilidades de afrontamiento, resolución de problemas e interpersonales; y aprender a manejar las emociones. Los entornos de apoyo en la familia, en la escuela y en la comunidad en general también son importantes.


La adolescencia es un momento en que un niño comienza a convertirse en su propia persona, y comienza la separación de los padres. A medida que los adolescentes comienzan a establecer una identidad individual, la rebeldía y la influencia de los compañeros a veces pueden causar conflictos con los padres.


Este período de transición puede plantear problemas de independencia y de identidad propia. Muchos adolescentes y sus compañeros enfrentan decisiones difíciles con respecto a la escuela, la sexualidad, las drogas y el alcohol, y la vida social.



Algunos de los problemas más comunes durante la adolescencia son:


Trastornos emocionales


Los trastornos emocionales comúnmente surgen durante la adolescencia. Además de la depresión o la ansiedad, los adolescentes con trastornos emocionales también pueden experimentar irritabilidad excesiva, frustración o enojo.


Los síntomas pueden superponerse en más de un trastorno emocional con cambios rápidos e inesperados en el estado de ánimo y arrebatos emocionales. Los adolescentes más jóvenes también pueden desarrollar síntomas físicos relacionados con las emociones, como dolor de estómago, dolor de cabeza o náuseas.


A nivel mundial, la depresiónes la novena causa principal de enfermedad y discapacidad entre todos los adolescentes. La ansiedad es la octava causa principal. Los trastornos emocionales pueden ser profundamente incapacitantes para el funcionamiento de un adolescente, afectando el rendimiento escolar y la asistencia. El aislamiento y la evitación hacia la familia, a los compañeros o la comunidad puede exacerbar el aislamiento y la soledad. En su peor momento, la depresión puede llevar al suicidio.


Trastornos de la alimentación


Los trastornos de la alimentación suelen surgir durante la adolescencia y la edad adulta temprana. La mayoría de los trastornos alimentarios afectan a las mujeres más comúnmente que a los hombres.


Los trastornos alimentarios, como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón, se caracterizan por conductas alimentarias perjudiciales, como la restricción de calorías o la ingesta compulsiva. La anorexia y la bulimia nerviosa también incluyen una preocupación por los alimentos, la forma o el peso del cuerpo y comportamientos como el ejercicio excesivo o los vómitos para compensar la ingesta de calorías.


Las personas con anorexia nerviosa tienen un bajo peso corporal y un mayor miedo al aumento de peso. Las personas con trastorno por atracones pueden experimentar sentimientos de angustia, culpa o auto disgusto cuando comen en exceso. Los trastornos alimentarios son perjudiciales para la salud y, a menudo, coexisten con la depresión, la ansiedad y/o el abuso de sustancias.



Psicosis


Los trastornos que incluyen síntomas de psicosis surgen con mayor frecuencia en la adolescencia tardía o en la edad adulta temprana. Los síntomas de la psicosis pueden incluir alucinaciones (como escuchar o ver cosas que no existen) o delirios (incluidas creencias fijas y no precisas).


Las experiencias de psicosis pueden afectar gravemente la capacidad de un adolescente para participar en la vida diaria y la educación. En muchos contextos, los adolescentes con psicosis están altamente estigmatizados y en riesgo de violaciones de derechos humanos.


Suicidio y autolesión


El suicidio es la tercera causa de muerte en adolescentes mayores (15–19 años). Los intentos de suicidio pueden ser impulsivos o asociados con un sentimiento de desesperanza o soledad. Los factores de riesgo del suicidio son multifacéticos, incluido el uso nocivo del alcohol, el abuso en la infancia, el estigma contra la búsqueda de ayuda, las barreras para acceder a la atención y el acceso a medios.


Conductas de riesgo


Muchas conductas de riesgo para la salud, como el uso de sustancias o la toma de riesgos sexuales, comienzan durante la adolescencia. Las limitaciones en la capacidad de los adolescentes para planificar y manejar sus emociones, y la normalización de la toma de riesgos que tienen un impacto en la salud entre pares pueden aumentar la probabilidad de participar en conductas de riesgo. Las conductas de riesgo pueden ser una estrategia poco útil para hacer frente a la mala salud mental, y pueden contribuir negativamente e impactar gravemente el bienestar mental y físico de un adolescente.


El uso nocivo de sustancias, como alcohol o drogas, es una preocupación importante. El uso nocivo de sustancias en adolescentes aumenta la probabilidad de una mayor toma de riesgos, como las relaciones sexuales sin protección. A su vez, la asunción de riesgos sexuales aumenta el riesgo de las adolescentes de contraer infecciones de transmisión sexual y el embarazos no deseados.


El consumo de tabaco y cannabis son preocupaciones adicionales. Muchos fumadores adultos tienen su primer cigarrillo antes de los 18 años. Adicionalmente, la perpetración de violencia es un comportamiento de riesgo que puede aumentar la probabilidad de un bajo nivel educativo, lesiones, participación con el crimen o la muerte.